¿Cómo proponerse metas efectivas?

Un sueño es solo eso, un sueño. Una meta es un sueño con un plan y una fecha límite para realizarlo, Harvey MacKay.

Un objetivo sin un plan es solo una ilusión, un sueño sin ninguna realidad detrás, y los sueños por si solos raramente se cumplen. Los sueños son solo eso, sueños hasta que se implementan planes para hacerlos realidad. Entonces, el trabajo duro y la perseverancia son necesarios para lograr tus objetivos, Anawim, #justtothepoint.

Es muy importante fijarse unas metas, pero si no son las adecuadas y fracasas pueden ser más una piedra en el camino, un obstáculo hacia el éxito.

Si no logras tus objetivos, ten en cuenta las siguientes ideas: 1. No hay fracasos, solo resultados y lecciones que aprender. 2. No culpes a nadie, ni siquiera a ti mismo. Solo céntrate en lo que has aprendido de esa experiencia. 3. ¡No te distraigas! ¡Céntrate en tus metas, nunca te rindas! 4. Evalúa y muéstrate dispuesto a cambiar, humilde para aprender, flexible para ajustar tu plan, tu hoja de ruta hacia el éxito. 5. Olvida tus dudas, miedos y dramas: toma medidas decisivas a pesar de un futuro incierto y con muchos obstáculos.

Más aún, las metas deben ser:

En otras palabras, las metas volantes deben estar en el punto medio: ni muy difíciles para evitar la ansiedad y el estrés porque no llegas o la frustración de no alcanzarlas, ni tampoco muy fáciles para que no te mueras de aburrimiento y de tedio.

Sin embargo, ante la duda y, sobre todo, al principio, es mejor pecar por defecto con metas alcanzables y realistas aunque sean bastante fáciles. Así, poco a poco, a medida que aumentes la confianza en tus posibilidades, con la consecución de metas previas y a la par que va mejorando tu capacidad física con la práctica constante, podrás desafiarte con metas más duras y exigentes.

¿Por qué realizar ejercicio físico y cómo?

Sigue tus sueños, trabaja duro con constancia y perseverancia. Asegúrate de comer una dieta variada, hacer bastante ejercicio y mantener un estilo de vida saludable, Sasha Cohen.

La falta de actividad destruye la buena condición de cualquier ser humano, mientras que el movimiento y el ejercicio físico metódico la guardan y la preservan, Sasha Plato.

Lleva un estilo de vida activo, practica ejercicio físico y deportes regularmente, por ejemplo, haz yoga, gimnasia, o natación. Se trata de cuidar el principal recurso con el que cuentas: tu salud.

El ejercicio frecuente tiene los siguientes beneficios: vivirás más y mejor así, por ejemplo, disminuirás el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad; reducirás la ansiedad y el estrés facilitando, en consecuencia, el sueño y el descanso; incrementarás tu energía vital, tu capacidad mental (mens sana in corpore sano, es decir, una mente sana en un cuerpo sano) y la claridad de ideas; te sentirás mejor, así como, aumentarás tu autoestima y autoconfianza.

Así que ahora sabemos el por qué, la pregunta que queda es ¿cómo?