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Martha and the Twins Martha and the Twins
Martha and the Twins

Dormir bien para una vida saludable II

Dormir bien es una inversión en la energía que necesitas para ser efectivo mañana, Tom Roth.

¿De qué te sirve el éxito, la fama o el dinero si tu salud se ha deteriorado significativamente por la falta de sueño?
Si no consigues las suficientes horas para dormir, asegúrate de leer nuestro primer artículo Dormir bien para una vida saludable y sigue estos consejos.

Evita, a toda costa, utilizar la cama para otra cosa que no sea para dormir y hacer el amor. La cama NO es para leer, estudiar, ver la tele, charlar…

En definitiva, dormir es muy importante. Todos necesitamos dormir bien.

Espiritualidad. Te amo Padre.

Te amo Padre. Espiritualidad.

praying rezando
Manual de Oración. Espiritualidad.

Orar online: Rezando Voy, Pray As you Go (inglés), buigle (buscador católico: liturgia de la palabra, laudes, vísperas, etc.), SeekFind (Christian Search Engine), Liturgia de las Horas y Espacio Sagrado

Biblias: La Biblia de Jerusalén, Bible Gateway (acceso gratuito a biblias online, también en audio)

Software: E-Sword (aplicación de estudio de la Biblia), OliveTree, YouVersion Bible App, Eloquent, Xiphos, BibleTime.

Música: Brotes de Olivo, Ixcís, Hillsong, Bethel, Kirk Franklin, Salt Of The Sound

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Tratado del arte del buen obrar

Tratado del arte del buen obrar

Tratado del arte del buen obrar 2

Historias de la Biblia


Varios

¿Pansexual significa atracción sexual a los panes? @Anawim.

Eufemismos

Anawim firma lo que escribe, porque cada día entiendo menos este, nuestro pequeño, mundo.

Humor religioso


— Si pillo la señal de Wifi de los salones parroquiales, ¿estoy recibiendo una señal divina?


Un hombre va a la Iglesia con una navaja tan grande y desproporcionado que serviría para deshuesar un mamut. El cura le pregunta:
— ¿Cómo lleva usted esa arma a la Casa de Dios?
— La utilizo para cargarme a cualquiera que me contraríe, no soporto que me lleven la contraria. Yo soy ateo, ¿y usted es cristiano?
— No soy cristiano y, sinceramente, no se lo aconsejo.


¿La aceptas como esposa en la salud, en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte os separe?
Sí, no, si, no, no.


Sacerdote: Hijo mío, ¿Quieres ser cristiano?
Niño/a: ¿Estás loco? Quiero ser Messi.


¿Cual es el colmo del papa?
– Despertarse diciendo: – Hoy no me he levantado muy católico.


En el confesionario:
– ¿Qué puedo hacer con mis pecados, señor cura?
– Ora. – Las cuatro y cuarto, pero ¿Qué puedo hacer con mis pecados?


—¿Que es blanco y negro, blanco y negro y, de nuevo, blanco y negro?
― Una monja cayendo por las escaleras.


— ¿De que trabajas?
— Pelo papas.
— ¿Eres chef, cocinero, asistente de cocina…?
— No, soy peluquero del Vaticano.

Manipulación de la comunicación: Consumismo

La publicidad es el arte de convencer a gente para que gaste el dinero que no tiene en cosas que no necesita, Will Rogers.

Pretender reducir la contaminación ambiental sin reducir el consumismo es como combatir el narcotráfico sin reducir la adicción de los drogadictos, Jorge Majfud.

Otro ejemplo son las campañas hacia el consumismo. La publicidad promueve el consumismo, nos vende que la compra y uso de sus productos y servicios mejorará nuestra calidad de vida, nos hará más felices.

Empiezo por una cita del libro “El Estado del mundo en 2004” realizado por el instituto WordWatch: “Los mayores índices de obesidad y deuda personal, la escasez crónica de tiempo y la degradación ambiental son síntomas de un consumo excesivo que reduce la calidad de vida de muchas personas”.


Vivimos una carrera de “usar y tirar”, de la compra compulsiva, del “porque yo lo valgo” (versus “porque lo necesito”), de ir a la moda y comprar lo último de lo último (móvil, tableta, televisión, etc.), de la reducción programada del tiempo de vida de los bienes de consumo de uso domestico (lavadoras, lavavajillas, frigoríficos, etc.) para obligarnos a estar comprando cosas constantemente.

Pues bien, esta carrera no la podemos ganar ni como individuos ni como sociedad. A los individuos nos empuja a la obesidad, al endeudamiento personal y nos hace perder el tiempo: “La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos para que nos envidien personas a las que detestamos”, El Club de la Pelea.

Como sociedad estamos asistiendo perplejos a: una recesión económica global, sin precedentes y consecuencia de un modelo de crecimiento insostenible y una deuda de los estados y de las familias desorbitada; crisis energética, de agua y alimentos; a la contaminación del medio ambiente; al calentamiento global y sus devastadoras consecuencias; etc. El impacto ecológico compromete las opciones disponibles para las generaciones actuales y las venideras.


¿Qué puedes hacer? Básicamente debes racionalizar tu consumo.

Otro ejemplo de influencia mediática es la violencia en la televisión, música y los videojuegos. Muchos estudios sugieren una correlación entre los chicos y adolescentes que ven/juegan/escuchan programas/videojuegos/música violenta con un comportamiento agresivo, antisocial e, incluso, criminal.
¿Por qué? Principalmente porque nos enseñan un modelo o paradigma único de resolución de conflictos, la violencia. Se glorifica el poder de la competitividad y el individualismo en detrimento de la colaboración en el grupo, del trabajo en equipo, del derecho y la política. Se muestra la agresión como un medio aceptable y eficaz para alcanzar los objetivos marcados y resolver los problemas.


“Se banaliza la violencia hasta el punto que nos hacemos indiferentes e insensibles al dolor y al sufrimiento ajeno. Se fomenta el comportamiento agresivo y percibimos erróneamente un mundo más violento de lo que realmente es”, Television Violence & Behaviour, Smith, Marilyn E.

Esta última consecuencia provoca tanto miedo y ansiedad en los espectadores hacia un mundo “peligroso para vivir” como sentimientos de victimización en grupos marginales, lo que puede llevar a la legitimización de la violencia, “La violencia en los medios de comunicación”, Asociación de Usuarios de la Comunicación, www.auc.es.

Hombres y mujeres, ¿somos iguales?

Me criaron para creer que la excelencia es la mejor forma de disuadir al racismo o el sexismo. Y así es como yo funciono en la vida, Oprah Winfrey.

Las mujeres que buscan ser iguales a los hombres carecen de ambición, Timothy Leary.

La igualdad de género es más que un objetivo en sí mismo. Es una condición previa para hacer frente al desafío de reducir la pobreza, promover el desarrollo sostenible y la construcción de un buen gobierno, Kofi Annan.

Hay una corriente cultural de lo “políticamente correcto” que ha pretendido que las diferencias reales existentes entre ambos géneros no sean más que las obvias. Así, se cree que pretendiendo negarlas se conseguirá más igualdad y prevenir la discriminación e, incluso, la violencia de género.

Permíteme decirte que estoy en desacuerdo, pero ciertamente debemos cuidar no solo nuestro lenguaje sino también nuestra actitud y comportamiento para que no sean sexistas. ¿A qué nos referimos más concretamente? ¿Qué debemos evitar a toda costa?

  1. No cuentes chistes sexistas: “¿Qué hay que hacer para extender la libertad de una mujer? ― Pues basta con ampliarle la cocina”. En este ejemplo, bien vale el dicho: más vale caer en gracia que ser gracioso.
  2. Evita los refranes sexistas: “La mujer y la sardina, en la cocina”; “El hombre propone, Dios dispone y la mujer todo lo descompone”; “No llores como una mujer, lo que no has sabido defender como un hombre”.

    Utilizarlos o poner fotos sexuales explícitas en tu escritorio u oficina no es solo de mal gusto, ciertamente podemos incomodar y ofender a nuestras compañeras, empleadas y amigas. Estamos creando un ambiente hostil y, en consecuencia, complicando y entorpeciendo nuestras relaciones personales, sociales y profesionales. Se consciente de la importancia del lenguaje, sobre todo, en aquellos casos en los que se muestra una actitud negativa o de desprecio hacia la mujer.

  3. Los medios de comunicación y la publicidad ayudan a perpetuar la desigualdad de género. Los hombres son generalmente presentados como más activos, competentes y mejor valorados que las mujeres en un buen número de actividades. Por el contrario, a las mujeres se las muestran en roles más pasivos o de apoyo y soporte.


  4. Evitar el uso discriminatorio del lenguaje: Utiliza una barra al comienzo de una carta o correo electrónico: Sr./Sra., Sr./a., Don/ña. En un texto administrativo, examen, etc. podría utilizarse la forma: Nombre y apellidos.

    Emplea desdoblamientos (en general no se permite la @: niños y niñas, hombres y mujeres, alumnos y alumnas, señores y señoras), así como, utiliza pronombres y determinantes sin género (“los que no hayan aprobado…” cámbialo por: “quienes no hayan aprobado…”).

    Evita genéricos masculinos: alumnos, profesores, niños, el ciudadano, el hombre, los electores, etc. y sustitúyelos por: alumnado/estudiantes, profesorado, la infancia, la ciudadanía, el ser humano/la persona, el electorado.

    Usa el femenino en los títulos académicos y profesionales: diplomada, arquitecta, médica, licenciada, etc. Caso distinto sucede con las profesiones tradicionalmente vinculadas con la mujer que refuerzan el estereotipo machista; así, por ejemplo, cocineras, limpiadoras y secretarias se podrían sustituir por: personal de cocina, limpieza y secretaría.

    Alterna el orden de los géneros, es decir, no siempre el masculino debe anteponerse al femenino: madres y padres, señoras y señores.

  5. Evita los términos y expresiones misóginas y denigrantes: coñazo, maruja, cojonudo, zorra, perra, maricón, marimacho, etc.

Podríamos seguir pero prefiero indicarte que conviene situarse en un punto medio entre aquellos que no comprenden que el lenguaje es muy importante para cambiar la realidad o mantener el status quo, el poder y la discriminación de ciertos grupos sobre otros y aquellos que llegan hasta tal extremo que nos exigen expresarnos de un modo que raya lo absurdo y el ridículo. El ejemplo que expone G. A. Megido en La Nueva España, 2004 es muy esclarecedor:

Los alumnos y alumnas evaluados y evaluadas positivamente, y todos y todas cuantos y cuantas acreditaron formación suficiente serán notificados y notificadas fehacientemente.

Sin embargo, tampoco debe confundirse el luchar contra la desigualdad de género y la discriminación sexista con no reconocer, valorar y celebrar las diferencias. Estas nos permiten aprender: ellos de ellas y ellas de ellos.

Entre estas diferencias se encuentran que los hombres son más violentos físicamente (a finales de 2010 la población reclusa en España se situaba en 73.929 personas, nueve de cada diez internos eran hombres, un 92.17%), presentan un menor rendimiento académico (“Reconozcámoslo abiertamente: el desastre del elevado fracaso educativo español y el abandono escolar temprano son un asunto esencialmente masculino. Sin la abultada contribución de los varones a ese descalabro […] las alumnas españolas no estarían muy por debajo de la media educativa de los países de la OCDE. […] Más del 80% de los alumnos conflictivos suelen ser chicos”, El País, 26/8/2011) y tienen un mayor apetito sexual.

El mayor deseo sexual masculino puede demostrarse, por ejemplo, en que la prostitución es el oficio más antiguo del mismo, presente en cualquier sociedad. La prostitución es ejercida, mayoritariamente, por mujeres, los hombres son minoría y su clientela es, en contra de lo que algunos piensan, fundamentalmente masculina. La promiscuidad masculina queda reflejada en numerosos estudios y expresada elocuentemente en citas como: “Las mujeres necesitan una razón para tener sexo. Los hombres solo un lugar,” Billy Crystal y “Una mujer quiere mantener intensas y frecuentes relaciones sexuales con el hombre al que ama. Un hombre solo quiere frecuentes relaciones sexuales,” Por qué los Hombres no escuchan y las Mujeres no entienden los mapas, Allan y Barbara Pease.

En un estudio clásico pero muy revelador, personas “guaperas” se acercan a los estudiantes diciéndoles: “Te he estado observando en el campus y te encuentro muy atractivo/a” y le plantea una de estas tres proposiciones: “¿Te gustaría salir conmigo esta noche?”, “¿Vendrías a mi apartamento esta noche?” y “¿Te acostarías conmigo esta noche?” No hay grandes diferencias en la respuesta a la primera pregunta por género, lo que demuestra que, ciertamente, los sujetos que hicieron la proposición eran atractivos/as. Sin embargo, a partir de aquí, las diferencias se acentúan notablemente. Casi ninguna mujer aceptó ir al apartamento y ninguna mantener relaciones sexuales.

Muy al contrario, la gran mayoría de los hombres estaban dispuestos a tener relaciones sexuales con desconocidas. Los pocos varones que dijeron que no, incluso respondieron con excusas: “Estoy casado”, “Salgo con otra”, etc, Gender Differences in Receptivity to Sexual Offers, Rusell D. Clark y Elaine Hatfield, 1989.

Por lo general, los hombres tienen mayores habilidades espaciales, motoras y resuelven mejor problemas de razonamiento matemático (esta última muy debatida). Todas estas diferencias son lógicas desde un punto de vista evolutivo, ellos realizaban labores de mayor exigencia física como la caza, la defensa del territorio y la obtención de alimento mientras ellas se dedicaban al cuidado de la casa y los niños, Kimura D., Human sex differences in cognition, fact, not predicament.

Los hombres asumen más riesgos Por ejemplo, en el terreno sexual tienen más parejas sexuales y utilizan menos el condón. Obviamente, no es un ejemplo a seguir precisamente. Sin embargo, en algunos contextos, fundamentalmente profesionales y deportivos es importante una actitud emprendedora, tomar riesgos calculados, a pesar de la incertidumbre y de no tener disponible toda la información, para poder progresar, ganar y dar saltos cualitativos en el conocimiento.

Las mujeres son mejores en la escucha activa, en la comunicación no verbal y en la empatía, lo que las hace más eficientes en la comunicación interpersonal. Cuando la mujer/chica cuenta a su esposo/novio algún problema, con todo lujo de detalles, esperando su escucha activa y compresión, normalmente se encuentra que este se desespera o enfada, trata de reducir lo accesorio y periférico. En otras palabras, busca centrarse en lo esencial, para hallar las causas y así ser capaz de plantear las soluciones. Sin embargo, él no se ha dado cuenta de que eso no es lo que su mujer/chica necesitaba, ella solo realmente quería empatía, que la escuchase con atención y cariño, sentirse querida.

Cuando un hombre puede escuchar los sentimientos de una mujer sin enojarse y sentirse frustrado, le esta ofreciendo a su mujer un regalo maravilloso. Hace que se sienta segura al expresarse. Cuanto más pueda ella expresarse, mas escuchada y comprendida se sentirá y tanto más estará en condiciones de brindarle al hombre la confianza, la aceptación, el aprecio, la admiración, la aprobación y el aliento que este necesita, John Gray.

Aquí ellos pueden aprender de ellas a mejorar su estilo de comunicación, lo que les permitirá construir relaciones más significativas y satisfactorias. Necesitan escuchar paciente y activamente, utilizar eficazmente la comunicación no verbal (por ejemplo, mirándola a los ojos y sentado ligeramente inclinado hacia ella), mostrar comprensión y empatía.

Muchos se preguntan entonces si es posible, en este mundo loco y hedonista, mantener una relación estable cuando existen tantas diferencias entre ellos y ellas. Quizás, la mejor respuesta la encontramos en el libro, ya clásico, “Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus” del genial John Gray:

Cuando los hombres y mujeres son capaces de respetar y aceptar sus diferencias, el amor tiene entonces la oportunidad de florecer… Al comprender las diferencias ocultas del sexo opuesto, podemos dar y recibir con más éxito el amor que está en nuestros corazones.

Para mantener una relación de pareja estable, ellos deben aprender a escuchar más, hablar menos, y mostrar más empatía y comprensión. Por otra parte, ellas deben procurar dejarles espacios para estar solos “en sus cuevas” cuando están mal, cansados, agobiados, etc., comprender sus necesidades de sentirse valorados y proporcionarles más sexo (estamos hablando de matrimonios o relaciones muy estables).

Aceptar al otro

No escojas solo una parte, tómame como me doy, entero y tal como soy, no vayas a equivocarte. […] Del derecho y del revés uno solo es lo que es y anda siempre con lo puesto, Sinceramente tuyo de Joan Manuel Serrat.

Poco debe añadirse a esta magnífica letra del cantautor catalán. Benjamin Flanklin dirá: “Ten tus ojos bien abiertos antes del matrimonio; y medio cerrados después de él”. Lo que significa es que antes de comenzar una relación seria y estable con una persona debemos conocerlo muy bien. Más aún, debemos evaluar, meditarlo profundamente y decidir si merece la pena seguir profundizando en la relación porque hay mucho en juego. ¡No pienses ni te engañes con que ciertas características de él/ella cambiarán con el tiempo, que mejorará o que tú conseguirás cambiarlo!

Si quieres ser feliz, tener una relación duradera y exitosa tendrás que aceptarlo tal como es, amarlo como es, no como a ti te gustaría que fuera.

Provéele/la de respuestas activas y constructivas

Este tipo de respuestas no son solo para las relaciones de pareja, también deben utilizarse en las comunicaciones padres e hijos, en el entorno laboral, etc. Pero… ¿a que nos referimos con respuestas activas y constructivas?

Imagina que él o ella nos cuenta un evento o suceso positivo, por ejemplo, un ascenso en un puesto de mayor categoría en la empresa, un aumento de sueldo, aprobó un examen muy importante, etc.

  1. Respuesta activa y constructiva. Muéstrale sincero entusiasmo e interés por lo que te está contando, así como, verdadera felicidad por el/ella. “¡Guau! ¡Fantástico! ¡Te lo mereces! ¡Pedazo notición! ¡Cuéntame más, soy todo oídos! ¡Estoy muy orgulloso/a de ti! Era muy importante para ti y lo has conseguido. Era lo que esperaba, tu esfuerzo y sacrificio se han visto finalmente recompensados. ¡Vamos a comer afuera a celebrarlo!”
    Como comentaremos más tarde, una parte absolutamente esencial en la comunicación efectiva es la comunicación no verbal, en este caso, la respuesta activa y constructiva no está completa sin estas pistas no verbales, por ejemplo, manteniendo el contacto visual en todo momento, mostrándose alegre y animado/a por la buena nueva, sonriendo y riendo e, incluso, dándole un abrazo de oso y/o un beso sentido.
  2. Respuesta pasiva y constructiva. La respuesta es corta y escueta, no da pie a casi nada más: “Bien”, “Me lo esperaba”, “Me alegro por ti”. Además, dicha respuesta no está correspondida con las imprescindibles señales no verbales, no se muestra una cara radiante de alegría y felicidad, más bien se manifiesta apatía y falta de interés, por ejemplo, típicamente no habrá contacto visual y el mensaje se transmite en un tono de voz plano y monótono.
  3. Respuesta pasiva y destructiva. Esta es la peor de todas. Es una patada en los mismísimos que te deja sin respiración, fuera de combate, K. O. Se ignora completamente, se pasa de lo que se acaba de escuchar, sería algo así como contestar: “¿Comemos ya? Estoy muy cansado/a después de todo el día trabajando como un/a burro/a. ¿Qué hay hoy en la televisión? ¿Salimos esta noche? Pues sabes lo que me ha pasado…” Al cambiar rápidamente de tema, mostramos una actitud muy negativa hacia el evento y nuestra pareja; dicho de otro modo, parece que, realmente, no le interesas mucho.
  4. Respuesta activa y destructiva. En esta ocasión no solo no apoyamos a nuestra pareja sino que le machacamos con nuestra repuesta destructiva, nos centramos en la parte negativa y despreciamos los aspectos positivos: “¡Qué suerte! Sabía que algún día podría tocarte la flauta”, “Estupendo, éramos pocos y parió la abuela (todavía es peor cuando utilizamos un tono irónico o sarcástico). Ese nuevo cargo te implicará más responsabilidades, preocupaciones y estarás más estresado. Además, necesitarás trabajar más horas y verás aún menos a nuestros hijos. Al menos llévate una foto al currelo sino se te van a olvidar sus caras”, “Más agobio y estrés, desde luego no quisiera estar en tu pellejo”, “Lo que nos faltaba, los dos trabajando. ¿Y ahora quien cuidará a nuestros críos, Rita la cantaora?”

No siempre estamos de buen humor, con la actitud adecuada, descansados y con ganas de escuchar a nuestra pareja, sobre todo, después de un tedioso y largo día de trabajo. Sin embargo, si queréis que vuestra relación romántica crezca y seáis felices tendréis que dialogar de forma constante y eficaz, así como, brindaros habitualmente respuestas activas y constructivas.

Perdón

Y como ellos lo acosaban a preguntas, Jesús se incorporó y les dijo: ― Aquel de entre vosotros que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

Perdona a tu compañero o compañera, especialmente cuando está sinceramente arrepentido/a, dispuesto a cambiar y a solucionar el problema.

Existen dos reflexiones que quiero hacer. “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, es decir, la necesidad del perdonar en muchos casos reside en que todos nos equivocamos y metemos la pata en numerosas ocasiones. En consecuencia, debemos con humildad, generosidad y compasión perdonadnos los unos a los otros para juntos crecer, superar las dificultades y ser felices.

La segunda es que el perdón o, al menos, el olvido es el mejor regalo que puedes hacerte. Incluso en aquellos casos que realmente han sido muy dolorosos, en los que te han ofendido, ridiculizado, y traicionado, en los que te has sentido menospreciado, en los que algo muy dentro de ti ha sido roto o violado, en cualquier caso, perdona.

Esta es la única manera, porque la venganza, retribución, y la violencia dan lugar a más venganza, odio y violencia en un ciclo autodestructivo infinito. Hazlo por amor o por puro egoísmo pero perdona u olvida, solo así conseguirás paz, bienestar, empezar a cerrar las cicatrices y heridas aunque permanezcan contigo para el resto de tu vida, superar la amargura, etc. Deja marchar estas experiencias y emociones negativas. ¡Es el momento adecuado para dejar que la amargura, el odio y la ira se marchen bien lejos porque aferrarse a ellas es una lucha inútil, que te hace daño, que te mata! ¡Déjalas ir bien lejos!

No te rindas en el amor

Si hace tiempo tuviste una mala experiencia amorosa, no te cierres en banda, no te lamentes con amargura para los restos. Supera la adversidad, deja marchar a tus sentimientos negativos, ábrete a los demás y a nuevas experiencias, muévete hacia adelante con generosidad, optimismo y alegría.

¿Quién sabe lo que puede suceder? No lo sabe el presidente o el rey con su poder, tampoco el empresario o ricachón con su dinero, ni siquiera el famoso o modelo con su belleza. Nadie sabe realmente lo que le va a suceder, lo que le deparará el futuro, por lo que depende de nosotros darle forma o, al menos, intentar cambiarlo.

No digas que el destino es un maricón, “el destino no es una cuestión de azar, es una cuestión de elección. No es algo que deba ser esperado, sino conseguido,” William Jennings Bryan.

Obviamente la posición social, económica, la belleza, el nivel de estudios, estar desempleado u ocupar un buen puesto de trabajo y la edad condicionan las posibilidades de encontrar pareja y facilitan o dificultan mantener relaciones sociales. Sin embargo, salvo en casos extremos, en nuestras manos se encuentra la capacidad de ser felices, sentirse realizados y de experimentar relaciones nuevas y significativas.

Ofrece y da lo mejor de ti mismo

Ofrece y da lo mejor de ti mismo, entrégate con generosidad. Intenta conservar la frescura de la relación, valóralo/la y ten detalles en el día a día que le muestren tu afecto en las pequeñas cosas cotidianas.

Aunque llevéis muchos años de pareja trata de sorprenderle/la, muéstrale que te importa cada día más, dile lo mucho que le/la quieres, agradécele todo lo que hace por ti, escúchale/la activamente y con empatía, escríbele poemas y cartas de amor, invítale/la a una velada romántica, al teatro, o a un viaje. Dale un beso sentido, un abrazo de oso, hazle el amor con pasión.